Vivir Sin Plástico: Cómo Proteger al Medio Ambiente con Productos Alternativos

El medio ambiente está amenazado por los residuos plásticos. En octubre, el Parlamento Europeo aprobó la prohibición del consumo de productos plásticos desechables a partir del 2021. Aquí está lo que podéis hacer desde ya para salvaguardar el planeta.

Vivir Sin Plástico: Cómo Proteger al Medio Ambiente con Productos Alternativos

Los números son dramáticos: según la Comisión Europea, sólo en nuestro continente se producen cada año 26 millones de residuos plásticos (y entre estos sólo el 30% se recicla). Este aspecto perjudica nuestros océanos, ecosistemas, fauna, flora y nosotros. 

Un pequeño paso en la dirección correcta se cumplió el pasado 24 de octubre: el Parlamento decidió que a partir del 2021 los productos desechables como cubiertos de plástico, pajitas, hisopos y palitos para globos estarán prohibidos en la Unión Europea. La prohibición tiene que ver sólo con productos para los cuales ya hay alternativas. Sin embargo no es necesario esperar tres años para proteger al medio ambiente: vivir sin plástico se puede, y ¡desde ya! Os vamos a enseñar productos faltos de plástico y reutilizables para despedirnos para siempre de sus correspondientes tradicionales y para empezar a vivir respetando al medio ambiente. 



En la mesa con conciencia

Divertirse, festejar y tener la conciencia limpia. Los que no utilizan vajillas de plástico muestran estilo y protegen al medio ambiente. 

Cubiertos de bambú

Cubiertos de bambú

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Los cubiertos de plástico se encuentran en cada fiesta con muchos invitados. Son fácilmente obtenibles, muy baratos, y no se deben fregar. Lamentablemente, o afortunadamente, los cubiertos son uno de los productos desechables que el Parlamento Europeo prohibió, porque provocan daños al medio ambiente, desde su producción hasta su eliminación.

El bambú es un material maravilloso que se utiliza para muchos productos ecológicos. Crece hasta 1 metro cada día, por eso es uno de los materiales más ecológicos de los que disponemos y se puede extraer sin consecuencias negativas ni perjudiciales para nuestro planeta. Después de la utilización se pueden enjuagar y utilizar otra vez, o, si están demasiados sucios, tirar simplemente a los residuos orgánicos.

Son naturalmente faltos de BPA y biodegradables, una verdadera ventaja para la salud y la naturaleza. 



Exactamente como los cubiertos de plástico, los platos desechables son uno de los productos que el Parlamento Europeo prohibió. La duración de un plato de plástico por término medio antes que se elimine en la basura es de solos 20 minutos, a veces menos. La consecuencia es que mucha parte de los residuos plásticos se puede evitar simplemente utilizando vajillas obtenidas de materiales sostenibles y biodegradables como el bambú, las fibras de madera o el almidón de maíz



Pajitas de cristal

Pajitas de cristal

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Los animales marinos son las principales víctimas de la contaminación que resulta de los residuos plásticos. A prueba de esto, hay numerosas  fotografías y vídeos, como por ejemplo el de una tortuga con una pajita de plástico clavada en la nariz. Fundamentalmente se puede evitar, pero si queréis absolutamente saborear vuestro cóctel con pajita, aquí tenemos la solución: pajitas de cristal. Ese set con 8 pajitas de Deepex contiene también un cepillo específico para limpiarlas. Cada año se gastan aproximadamente 40 mil millones de pajitas de plástico. Utilizando pajitas de metal o de bambú se ayuda a reducir este número de manera drástica.



Fiambrera de acero

Fiambrera de acero

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Una fiambrera en acero inoxidable es indispensable para quien quiera vivir de manera ecológica. No sólo podéis utilizarla para traer vuestra comida, sino también para hacer la compra en una tienda a granel, de las que hablamos con el Dr. Bernhard Bauske en nuestro artículo "Vivir Sin Plástico: Cómo los Residuos Plásticos Destrozan Nuestros Océanos", o para dejarlas llenar en el mostrador de carnes y quesos de los supermercados, o en los mercados.

La utilización de una fiambrera para hacer la compra es una técnica no muy difundida pero en vías de expansión. Por razones higiénicas no se permite que los envases pasen sobre el mostrador, pero es posible apoyarlos en el mostrador y dejarlos llenar directamente allí. 



Higiene ecólogica

En el baño también se pueden evitar muchos residuos plásticos. El problema a menudo no es sólo el producto en sí, sino el empaque. A menos que no se utilicen esos productos alternativos. 



Hisopos de bambú

Hisopos de bambú

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Los hisopos de plástico producen una montaña de residuos. Pero, ¡no os asustéis!, vuestras orejas estarán limpias después de la entrada en vigor de la prohibición del Parlamento Europeo. Esta vez también, nuestra solución es el bambú.

Los hisopos de bambú son 100% biodegradables y después del utilizo se pueden tirar a los residuos orgánicos. 



Pastilla de jabón

Pastilla de jabón

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La manera más simple y eficaz de reducir los residuos plásticos es comprar pastillas de jabón en lugar de jabón líquido. En muchas tiendas de productos biológicos, pero en los supermercados también, se pueden encontrar pastillas de jabón enrolladas en papel o a granel. En efecto, el problema de los jabones líquidos es que los contenedor de plástico se tiran a la basura después de cada uso (y eso vale también para los paquetes de recarga, mejores para el medio ambiente, pero lamentablemente son de plástico también).

Hay variantes sólidas a todos los jabones, desde el cuidado del pelo hasta la limpieza de la colada. Para el cuerpo aconsejamos el jabón de Castilla y para el pelo el jabón de Alepo, 100% natural. Es posible encontrar pasta de dientes y desodorante sin envases también.



Maquinillas de afeitar de seguridad

Maquinillas de afeitar de seguridad

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Para reducir más los residuos plásticos, las maquinillas de afeitar de seguridad son ideales. Están hechas de metal y de forma diferente a las maquinillas de afeitar desechables de plástico, ya que cuando la hoja no funciona más, sólo hay una hojilla fina que tirar. Hay modelos de plástico también con hojas que sustituir, pero el montaje es de plástico y a menudo en las tiendas se encuentran empaquetados en plástico. Online podéis encontrar también hojillas en empaques de 100 unidades, que duran mucho tiempo. 



Pañuelos de algodón

Pañuelos de algodón

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Los pañuelos desechables son productos por los cuales la mayoría de la gente no se preocupa, pero que también producen una gran cantidad de residuos. Sin considerar la deforestación para la obtención de las materias primas, los pañuelos están empaquetados en un envase de plástico de 10 unidades y, finalmente, en otro empaque de plástico. Los pañuelos de tela, en cambio, están hechos de algodón y se pueden lavar en la lavadora después de la utilización para reutilizarlos otras veces, evitando así muchos residuos. Además, con los pañuelos de tela cuidarás tu nariz, ya que el papel de los pañuelos desechables reseca la piel, cosa que no pasa con los de tela.



Cepillo de inodoro de silicona

Cepillo de inodoro de silicona

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Otro producto que produce muchos residuos es el cepillo de inodoro, que en la mayoría de las casas se sustituye cada año. La alternativa que os proponemos es de acero inoxidable y silicona, más fácil que limpiar (los "restos" se limpian simplemente con la descarga) y dura mucho más que un cepillo de plástico. 



Productos para la casa faltos de plástico

Que sea con bolsas para la compra, cápsulas de café o envoltorios, en casa también vale la pena pensar en el bienestar del medio ambiente. 



Envoltorios de cera de abejas

Envoltorios de cera de abejas

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Los envoltorios de cera de abejas son paños de algodón (generalmente biológicos) cubiertos de cera de abejas. Sustituyen perfectamente el envoltorio de plástico, y eso ayuda a reducir los residuos plásticos

Funciona así: la cera de abejas se suaviza gracias al calor de las manos y el envoltorio se queda en la forma deseada y se conserva al frío. De esa manera se pueden envolver los alimentos sin problemas y sin crear residuos. Son fáciles de limpiar, y, si se conservan bien, se pueden utilizar hasta un año. Al final se pueden eliminar en los residuos orgánicos o aún mejor, se puede renovar la capa de cera con otra cera de abejas



Cápsulas de café reutilizables

Cápsulas de café reutilizables

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Desde su aparición en el mercado, las cápsulas de café entusiasmaron a millones de personas - lo que significa que millones de cápsulas de café son echadas a la basura. Nespresso, por ejemplo, ofrece la posibilidad a sus clientes de traer las cápsulas utilizadas a las tiendas para que las reciclen, pero eso aún así produce contaminación para el medio ambiente.

Aún más baratas y respetuosas con el medio ambiente son las cápsulas recargables. Un kg de café en cápsulas convencionales cuesta hasta 60 euros, mientras que comprar café y llenar cada vez las cápsulas cuesta mucho menos. 



Cepillos de madera

Cepillos de madera

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La mayoría de los microplásticos que se encuentran en nuestros mares deriva de pequeñas bolitas de plástico contenidas en productos de maquillaje, pastas de dientes, peeling y otros productos cosméticos. Pero también las esponjas convencionales de plástico son una de las causas principales. A lo largo de los lavados, finos filamentos de plástico se separan y van a dar al desagüe y, por consiguiente, a nuestros mares. Los peces los confunden con comida y las sustancias contaminantes del microplástico son absorbidas por la grasa y los tejidos que los seres humanos comemos. Esto es un problema no sólo para nosotros, sino sobre todo para los animales: muy a menudo peces, aves, hasta ballenas y otros animales marinos se mueren de hambre, aún con el estómago lleno.

Una solución podrían ser las esponjas de celulosa o los cepillos de madera para fregar los platos. Lo único que hay que cambiar después de mucho tiempo es el cabezal, que puede ser tirado a los residuos orgánicos, si no es sintético. 



Sostenible para el medio ambiente también fuera de casa

Una de las maneras más simples para reducir la cantidad de residuos es renunciar a comprar nuevas bolsas para cada compra. Existen también otras estrategias: 



Además de las bolsas de plástico, los supermercados tienen las de papel, de algodón y de nylon también. Las de algodón son las más sostenibles de todas, no provocan deforestaciones y son 100% libres de plástico. Pero estas no son las únicas ventajas: las bolsas de algodón se pueden reutilizar muchas veces, traídas en bolsos y mochilas no ocupan mucho espacio y están listas para las compras sucesivas. Además, no se rompen con facilidad.

En término medio, una bolsa se utiliza por unos 30 minutos (durante el camino desde el supermercado hasta nuestras casas) y cuesta entre 5 y 15 céntimos. A la larga, las bolsas de algodón son un beneficio para el medio ambiente y tu cartera. Si queréis hacer algo más, podéis renunciar también a las bolsitas de plástico para fruta y verdura, y utilizar unas bolsas de algodón reutilizables específicas



Una de las maneras más fáciles y eficaces para evitar el desperdicio de plástico es no comprar botellas de agua, sino llenar botellas de vidrio o de acero directamente del grifo. El agua del grifo es controlada de manera rigurosa y es segura para beber. Las botellas de PET generalmente son más ligeras de transportar y más baratas de producir con respecto a las de cristal, pero desde algún tiempo se sospecha que sean dañinas para la salud. Que sean plastificantes, hormonas o BPA, sobretodo si son expuestas al calor, sustancias nocivas pueden apartarse del plástico y entrar en nuestro organismo.

Entonces, las botellas de vidrio o acero son más respetuosas con el medio ambiente y con nuestro cuerpo. Nuestra propuesta es un termo de acero con tapa de bambú, que mantiene la temperatura de las bebidas caliente o fría durante muchas horas. 



Por último, pero no menos importantes: botes de cristales. En los supermercados convencionales no es fácil encontrar alimentos totalmente libres de envases de plástico, por eso se aconseja hacer la compra en el mercado regional o en las tiendas a granel. Al mercado se puede pedir a los vendedores que pongan los productos en un contenedor que trajimos de casa, y en las tiendas a granel se puede llenar con lo que necesitamos. Así funciona: se pesa el contenedor vacío, se llena con los alimentos que en la tienda se encuentran a granel, en la caja se pesa el contenedor lleno y se paga. Hacer la compra así permite ahorrar muchos envases de plástico que poco después de la compra se tiran a la basura. Las tiendas a granel no están muy difundidas en España, pero están creciendo.